STARDUST: Curiosidades y comparaciones

martes 18 de diciembre de 2007

Uf, a esta altura del año ya no debe ser novedad para nadie leer una reseña sobre la película Stardust, así que me enfocaré en aspectos más de fan, comparaciones con la novela original de Neil Gaiman y datos frikis. CONTIENE SPOILERS DEL ARGUMENTO DE LA PELÍCULA Y DE LA NOVELA STARDUST

Primero que todo, debo ser insistente en que esta película sólo se puede disfrutar al 100% si se omite el hecho de que es la adaptación de una novela escrita por Neil Gaiman (incluso aunque éste haya dado su bendición al guión y haya participado como productor) e ilustrada por el genio Charles Veiss. A diferencia de la novela original, esta es netamente una comedia romántica familiar (aunque n aderezada con toneladas de fantasía de la más alta calidad, efectos especiales sobresalientes (la mayoría al menos) y una partitura musical que debería estar nominada al Oscar (vi los nominados a los Globos de Oro en ese apartado y salvo excepciones no son ninguna maravilla).

En la novela, hay muchísimos más matices, decenas de personajes que ofrecen otras miradas para el viaje de Tristran (primer cambio notorio de la novela a la peli, pues en esta última simplifican el nombre a Tristan), y la aventura romántica con la bellísima Yvaine (en la peli, una Claire Danes sencillamente deslumbrante que amé en cada escena) es meramente el broche de oro para una aventura que uno nunca quiere que acabe. Pero vamos al detalle:

La novela original y la película apenas se parecen. Y se parecen tan poco que resulta ridículo listar aquí todas las diferencias entre ellas. Así que, para no ir en desmedro de ninguna de las dos, pues ambas me parecen geniales en su propia liga, prefiero comentar sólo las diferencias más relevantes y algunas curiosidades que tal vez un lector asiduo de los trabajos de Neil Gaiman seguramente notó al ver la película, pero la gran mayoría de los espectadores no conoce:

En la novela original, Wall y el Mercado de Faerie se relacionan de manera comercial; numerosos extranjeros llegan a Wall para hospedarse por su cercanía al mercado. Dunstan Thorn sigue a un extraño hombre pequeño y peludo hacia el Mercado, donde conoce a Una y compra un galanto a ella a cambio de un beso, flor que luego regala a su prometida Daisy. Esa noche, Dunstan y Una se reúnen en el bosque y hacen el amor; un mes más tarde, Dunstan se casa con Daisy, y ocho meses después, recibe una cesta con un niño: su hijo con Una, Tristran. En la película, se explica una relación muy diferente entre Wall y el Mercado, así como la forma en que Dunstan y Una se involucran. No se hace mención alguna a Daisy o a la familia que luego forma con Dunstan y mucho menos se menciona la relación que Tristran tenía con la familia de su padre y Daisy, punto fundamental de las primeras páginas de la novela y que determina fuertemente la manera en que él es.

Las tres antiguas y poderosas brujas son conocidas en la novela por el nombre de Lilim; se menciona que han vivido tantos años que todos han olvidado sus nombres. Viven en una pequeña y gris casa en el bosque. Esto contrasta con la ostentosa y tétrica mansión en que viven en la película. La más anciana de las tres es quien va en busca de la estrella que ha caído en el reino de Stormhold. En la película, las brujas reciben nombres individuales, dos de los cuales provienen de otros trabajos fantásticos de Gaiman: Empusa, de los Libros de la Magia, y Lamia, la temible vampiresa de Neverwhere.

Al final de la travesía, en la novela, Yvaine y Tristran, quien ha conocido a través de su madre Una su destino como heredero del trono de Stormhold, declina asumir sus tareas de inmediato y deja a su madre en el trono, mientras él y la estrella se van a recorrer el reino de Faerie. Varios años después, Tristran e Yvaine regresan a Stormhold y asumen el reinado, hasta que Tristran envejece y muere, momento en que Yvaine continúa el reinado de su esposo como la inmortal líder de Stormhold. Esto es totalmente distinto en la película, pues Tristan e Yvaine reinan juntos en Stormhold hasta que sus hijos crecen y pueden hacerse cargo del reino, momento en que usan la vela de Babilonia que Una les obsequió en su coronación para partir hacia el firmamento, hogar de Yvaine, y vivir allí por siempre.

Ferdy, el personaje que el comediante británico Ricky Gervais (Extras) interpreta en el film, en un momento dice al Capitán Shakespeare “Are you having a laugh!?”; esto puede ser una clara referencia a la frase-gancho que el personaje ficticio de Gervais en Extras, Ray Stokes, menciona con mucha frecuencia en el sitcom que Andy Millman realiza para la BBC, y por la cual es reconocido en todos lados.

Bueno, hay muchas otras curiosidades y comparaciones que pueden hacerse, pero creo que estas son las más notorias y relevantes. Sólo resta decir que recomiendo ampliamente tanto la novela como la película, son cosas diferentes pero buenísimas mientras no se les compare. Algo destacable es cómo se logró transformar el tono más oscuro de la novela de Gaiman (quien ha dicho de ella que es un cuento de hadas para adultos) en un clima familiar y romántico, haciendo que personajes temperamentales como Yvaine o Tristan produzcan inmensa ternura y empatía en el espectador. Sobra decir que es, además, un banquete visual que podría haber sido mucho mayor, pero que dosificó la vertiente fantástica profundamente presente en la novela para no sobrecargar las dos horas de metraje.

Puntos bajos son las apariciones del Capitán Shakespeare (Robert De Niro, refiriendo notoriamente a su reputación de rudo y contrastándola con una sensibilidad que se ve algo forzada), de Ferdy (Gervais, que hace el mismo rol que siempre hace en Extras o The Office), muy poco explotadas y casi desarticuladas del resto de la cinta, y la performance de Claire Danes, de quien se necesitaba mucho más carácter maduro y vimos en cambio bastantes rabietas de niña confundida; por suerte, se veía demasiado hermosa como para convencer que venía del espacio, y tal vez un carácter de niña malcriada fue el giro y la firma que Matthew Vaughn y Jane Goldman plasmaron en la adaptación de la temperamental y sabia Yvaine del manuscrito original de Gaiman, lo cual Danes sí logró, y de forma muy veraz (tal vez nunca sabremos la verdad sobre eso). Puntos fuertes son la química que trasciende la pantalla entre Charlie Cox (Tristan) y Claire Danes (Yvaine), la belleza frívola y campesina de Victoria Forester (Siena Miller) y Michelle Pfeiffer (Lamia), que además de realizar una notable caracterización de villana, mientras más madura está mejor (la escena en que deja caer su vestido y hace un guiño vanidoso al espejo es imperdible).

En resumen, Stardust no es la mejor película de fantasía que se ha hecho en el último tiempo y tampoco la mejor aventura romántica, no deslumbra por sus efectos especiales, que si bien no están mal, carecen de mayor inspiración, y su ritmo narrativo no es parejo de principio a fin, siendo algo más lento al inicio y frenético hacia el final; sin embargo, su riqueza no descansa en estos aspectos, con los que desgraciadamente nos hemos acostumbrado a criticar los films de fantasía, sino en una historia sólida y original, llena de creatividad y frescura, personajes multidimensionales con motivaciones que salen de lo común en los héroes y villanos que estamos acostumbrados a ver, actuaciones inspiradas de los personajes principales Tristan y Lamia y un paseo musical inolvidable por las partituras del británico Ilan Eshkeri.


STARDUST (2007)

Dirigida por

Matthew Vaughn

Escrita por

Novela:
Neil Gaiman
Adaptación:
Jane Goldman
Matthew Vaughn

Narrada por

Sir Ian McKellen

Elenco

Charlie Cox
Claire Danes
Michelle Pfeiffer
Robert De Niro
Ricky Gervais
Mark Strong
Peter O'Toole

Música por

Ilan Eshkeri

Fecha de
estreno

10 de Agosto de 2007

Duración

128 min.

País de origen

Inglaterra

Presupuesto

$88.5 millones

HEROES VOL. ONE HARDCOVER

miércoles 5 de diciembre de 2007

Esperé largo tiempo a que llegara esta belleza, pero al fin la tengo entre mis manos de fan: la compilación impresa con tapa dura de lujo de los comics online de Heroes que incluye todas las novelas gráficas que se publicaron en el sitio web de la NBC sobre la serie y que se enmarcan en el argumento del Volumen Uno "Genesis" (números 1 al 34). Ahora, con toda propiedad, puedo hacer un pequeño review de este tomo y de sus contenidos principales.

Comenzaré esta revisión describiendo la presentación del comic. La portada y la contratapa son soberbias; la imagen frontal es un lienzo de Alex Ross especial para la ocasión, que presenta a todos los personajes regulares del Volumen Uno, centrándose prominentemente en Claire, y mostrando a Sylar en el fondo. La imagen trasera es el clásico lienzo de Tim Sale que muestra a Peter volando, el mismo que ve en el loft de Isaac Méndez en el episodio piloto.


Las primeras páginas del tomo reflejan un estilo y diseño muy similar al utilizado en la web no oficial - oficial de la serie, 9th Wonders. Hay en ellas un sumario de los comics que se pueden encontrar en el tomo, que detalla el nombre de cada novela gráfica, su autor, artista y numeración, así como los créditos del tomo (al ser publicado por el sello Wildstorm, quienes aparecen en los cargos principales son las cabezas de esa editorial, como Jim Lee, quien también es responsable de la portada de la versión hardcover alternativa a la que yo compré). A continuación, hay una columna introductoria escrita por Masi Oka, la cual explica cómo afectan los comics al sentido de Heroes y está firmada como Hiro Nakamura y en honor a la mesera Charlie.

En la página siguiente comienza lo bueno. El primer número, "Monstruos", tiene una portada de Tim Sale (el eclipse), constante que se mantiene en todos los números del volumen (aunque no todas las portadas son de Sale). Los lienzos de Tim Sale que vemos son las pinturas que realizaba en la serie Isaac Méndez, pero aquí se presentan como las portadas del comic que el artista publicaba en Heroes: todas las portadas llevan el título de 9th Wonders y el logo de Helix Comics. La calidad del papel es la mejor, y nada envidia a las ediciones de colección de títulos como Sandman o Watchmen. Asimismo, la calidad de impresión es impecable. Aunque algunos lienzos de Sale son originales, casi todos ya los habíamos visto de alguna forma en el Heroesverso.

Algo curioso de las portadas es que han sido trabajadas de tal modo que parecen escaneos de ediciones impresas bastante antiguas, con los bordes maltratados por el uso y arrugas en la hoja. Es un detalle que me pareció interesante y me agradó bastante.

Antes de tener en mis manos este tomo, tenía dudas sobre cómo quedarían impresos los números 33 y 34, que corresponden a las dos partes de "La Muerte de Hana Gitelman" y que tienen un estilo de arte (cortesía del talentoso Jason Badower) que difiere radicalmente de los simples y básicos trazos de los otros números del tomo (y que no hacen justicia al elaborado trabajo de arte de la presentación del tomo). No obstante, al ser la calidad de impresión tan sobresaliente, las imágenes no pierden vividez y cobran vida nueva al poder hojearlas en papel. Realmente un punto muy alto.

Al concluir los comics, hay una entrevista del escritor de la serie y de comics Jeph Loeb a los escritores Joe Pokaski y Aron Coleite, responsables del proyecto de las novelas gráficas de Heroes. En tres páginas cuentan los pormenores de esta experiencia, y luego encontramos el lienzo de la portada de Alex Ross libre de títulos y letras, para cerrar el tomo con publicidad de DC Comics y Wildstorm.

Como balance general, puedo decir que he quedado absolutamente complacido con el comic que he adquirido. Siendo merchandising de una serie de TV, es de calidad muy superior a lo que esperaba, y se nota que hay un entendimiento acabado de las claves del comic por parte del equipo responsable de llevar los comics online al papel. Gran trabajo de la gente de Wildstorm, excelente obra (como siempre) del genial Alex Ross, y gracias a todos los que hicieron posible que estas novelas gráficas llegasen al papel, algo que era un clamor popular desde que este proyecto salió a la luz. Cien mil quinientas tres estrellas de David para este Volumen Uno, y lo recomiendo totalmente tanto a fans de la serie como a ñoños comiqueros.

Ahora, ¡a esperar la compilación de los comics del Volumen Dos!

Hace al menos dos meses y medio, mi gran amigo Pancho me preguntó si había escuchado el nuevo disco de los reunidos Smashing Pumpkins, Zeitgeist. Respondí que sí, pero que por alguna razón me recordaba mucho a MACHINA II y por lo mismo no me había enganchado mucho a él; pensé que los deseos de Billy Corgan de reformar la banda implicaban regresar a una época rockera que realmente sería rupturista en estos años de r&b, rock emocional y pop adolescente, y al no oír eso, me defraudé un poco. Sin embargo, Pancho me dijo "Me pasó lo mismo, pero lo escuché un par de veces más en profundidad y algo pasó, y ahora me gusta mucho. Incluso lo compré."

Desde ese día, me ha dado vueltas qué esencia había encontrado Pancho en ese disco, y que yo no había visto. Ahora lo comprendo: mi oído musical estaba entumecido por la falta de necesidad melómana en mi ser y la absoluta ausencia de la nostalgia inherente a mi época de religioso fanatismo por los de Chicago.

Creo que hoy puedo decir que Zeitgeist es un gran disco. Tiene elementos desde Mellon Collie & the Infinite Sadness hasta MACHINA II, adaptados a un estilo casi individualista pero que junto al ritmo de Jimmy Chamberlin recuerda a ese Billy chinchinero que tocó todos los instrumentos durante la grabación de Siamese Dream sólo para alcanzar la perfección. Si bien en este experimento el (ahora) dúo no alcanza ese nivel de maestría, marca un importante precedente: Billy logra retomar el registro de los Pumpkins, plasmar esa línea en sus letras y acordes y expandirla a través de solos de guitarra y batería acompasados por suaves coros y reclamos nasales cargados de emotividad.

Esto me lleva a pensar en qué fue lo que enganchó a mi amigo Pancho a este disco, el cual también compraré (si compré el de
Zwan, pues sería estúpido dejar éste en el anaquel). Mi única y abstracta conclusión es que el disco tiene una esencia particular que sólo se puede sintonizar cuando estás en cierto estado emocional. En otras palabras, es un disco con el que no siempre conectarás de la misma manera. Y eso es algo que todos los discos de los Pumpkins tienen, y por ello es que son mis favoritos. Así que reconozco mi error inicial, y señalo a Zeitgeist como un buen prefacio a lo que podría venir. Veremos si Billy y Jimmy continúan atreviéndose.

En la foto, parte de esa esencia de Zeitgeist que mencioné: Billy Corgan junto a Sasha Grey, la estrella porno existencialista de 19 años que entró a la industria porque, en primer lugar, es una depravada, y en segundo, quiere juntar dinero para producir sus propias películas en el futuro y plasmar su artística y docta visión del mundo. No sean prejuiciosos: que a su corta edad se especialice en escenas de orgías, sexo anal, dominación y sexo oral extremo no significa que la chica sea una perdida. De hecho, parte de su trabajo artístico se puede ver en el booklet de Zeitgeist. ¿Quién desea lanzar la primera piedra?

LAS RAZONES DE LA HUELGA DE LA WGA

martes 4 de diciembre de 2007

Ok. Estoy consciente que el paro del gremio de escritores del mundo del entretenimiento de la pantalla grande y chica en USA (Writers Guild of America o WGA) está en estos días en boca de todos, y muchos ya deben estar enterados de cuáles son las aristas del conflicto, pero así también hay algunos que no saben bien de qué se trata o que no comprenden la dimensión del conflicto. Por eso, hoy quiero compartir con ustedes un breve resumen de las variables del tema y sus posibles soluciones y consecuencias.


CHANGOS, ES LA ENÉSIMA VEZ QUE DAN LOS SIMPSONS HOY

En el mundo de la música, un compositor recibe regalías cada vez que su canción es reproducida o publicada en alguna parte del mundo. Un escritor de libros recibe dinero por cada copia de su obra que es vendida. Un escritor de TV o cine recibe ganancias cada vez que un producto suyo es pasado por TV o una copia de su DVD es vendida.

Pero eso no siempre fue así. Durante décadas, shows como "Yo Amo a Lucy" o "La Pequeña Casa en la Pradera" fueron pasados incansablemente en repeticiones por las cuales sus guionistas ganaron NADA.

En 1988, una huelga de escritores que duró 22 semanas y costó a la industria más de 500 millones de dólares logró que ahora, cada vez que un show se pasa por TV, sus escritores reciban un 2.5 % de las ganancias obtenidas. Si eso lo transformamos a dinero, por cada dólar ganado, los guionistas reciben 2 1/2 centavos.

Pero ahora la televisión está cediendo terreno ante internet. Y tú puedes ver un show cuantas veces quieras con sólo hacer un click, ya sea online (streaming) o descargarlo. Multiplica eso por billones al día en todo el mundo. Los escritores piden recibir las mismas ganancias por la reproducción de su material en internet que gozan ahora en TV, porque inet ya no es la plataforma del futuro, es el presente: las ganancias de cada cadena por concepto de publicidad en línea ascienden a los 4.6 billones de dólares en los últimos 3 años. Las grandes cadenas simplemente dijeron "NO, eso jamás va a pasar, porque esas ganancias online son sólo para propósitos promocionales".


¿VHS? ESO NUNCA VA VENDER TANTO...

En los 80s, cuando recién comenzaba a surgir el VHS como plataforma casera de reproducción audiovisual, las cadenas pidieron a los escritores recortar sus ganancias por concepto de venta de cada cinta para ayudar a impulsar el formato en el mercado. Los escritores redujeron así en 80 % sus ganancias, bajo el compromiso de que, una vez que el VHS se posicionase como plataforma fuerte, ese trato se renegociara.

Pero más de 20 años después, el VHS dio paso al DVD, y las ventas se han multiplicado de forma exponencial. Sin embargo, el 80 % de recorte aún persiste. En palabras simples, cuando tú compras por Amazon un DVD a 19.99 dólares, el escritor de esa obra recibe... 4 centavos. Gracias a internet, la plataforma de venta de DVDs se tornó muchísimo más eficiente y veloz, permitiendo a gente de todo el mundo acceder a las copias que ellos desean al tiempo en que las quieren. Ya no tienes que ir a Blockbuster o Falabella a comprar lo poco que llega al precio que ellos ponen.

Así que las ventas subieron mucho, mucho más. Y si consideramos que los estudios, al vender por inet, ya no gastan en manufacturación, inventario y envío de mercancía (ahorrando 80 centavos por DVD), todo ese dinero es ahora SU ganancia. Pero los escritores siguen recibiendo 4 centavos. Y si comparamos esto con el fenómeno de la reproducción en internet de series, ese 80 % de pérdida se convierte en un 100 %, porque al no recibir NADA por cada vez que un usuario ve una serie desde NBC.com u otras plataformas, cualquier ganancia que podrían recibir pasa directamente a las grandes compañías.


TV DIGITAL Y FUSIÓN CON INTERNET

Es simple: si la TV e internet siguen su curso natural y se unen para entregar una experiencia de entretenimiento integrada, los escritores perderían para siempre el 80 % que recortaron en los 80s, porque cualquier ganancia obtenida online iría para costos de publicidad, y sólo recibirían dinero por concepto de venta de DVDs y un recorte de la ganancia por emisión online, muy inferior al 80 % que se perdió.


SOLUCIONES

Más simple aún: que el porcentaje de ganancias por DVD suba por fin luego de 22 años en un 0.6 %, convirtiendo los 4 centavos de ganancia en 8 centavos. Además, que los porcentajes por reproducción en televisión sean los mismos que por reproducción en internet.

Un 46 % de los escritores asociados a la WGA se encuentra cesante en algún momento del año. Recibir esas ganancias por las que están luchando significa asegurar a sus familias con dinero mensual para cubrir costos básicos, hipotecarios y planes de salud, además de mejoras salariales importantes. Los escritores y equipo de trabajo (escenógrafos, técnicos, etc) son los peores pagados del mundo del entretenimiento.


CONSECUENCIAS

Los coletazos de la huelga ya se sienten: la producción de muchas series, como "Desperate Housewives" y "The Office" ha parado, y series prontas a estrenarse, como "24", han sido suspendidas de forma indefinida. Luego de la primera semana de diciembre, muchas series se quedan sin episodios grabados y comenzarán con repeticiones. Las que más sufrirán son las series nuevas, que estaban recién ganando público y podrían no tener seguidores al concluir la huelga, obligando a su cancelación. Y si todo sigue por más de 5 meses, más del 80 % de los escritores quedarán desempleados, y las cadenas recurrirán a reality shows y más repeticiones. En cine, sólo películas con guiones ya escritos comenzarán a grabarse, pero el gremio de actores (SAG) está apoyando activamente a los guionistas. Las temporadas de premios (Oscars, entre otros) se verán seriamente comprometidas sin guionistas ni actores que asistan por solidaridad con los escritores...

En fin, sólo queda esperar que todo se solucione. Espero que la información haya sido clara.



Para información sobre la huelga y sus avances, visita aquí, acá o la página oficial de la WGA.

Para ver los cortometrajes de la campaña "Speechless", de los miembros de la WGA en conjunto con actores del medio y miembros del SAG, visita aquí.


Para saber cuánto le queda a tu serie favorita antes de empezar las repeticiones, visita aquí.

TELETÓN CHILE

lunes 3 de diciembre de 2007

Me habían pedido este comentario hace algunos días, y supongo que ahora es el momento correcto para hacerlo. Antes, eso sí, quiero dejar en claro que la Teletón puede verse desde diferentes posturas, y es un fenómeno tan complejo en cuanto significados que posee que resulta irresponsable escoger una sola mirada. Sin embargo, por motivos de espacio, asumiré sólo la postura como espectador del show, y dejaré de lado las representaciones sociales y otros aspectos muy importantes del fenómeno.

Una vez hecha aquella distinción, voy a lo mío: no me gusta la Teletón.

¿Por qué?

Por varias razones, las cuales expongo a continuación (ojo que sólo representan mi visión como espectador):


1. La Teletón muestra una verdad incómoda. No me refiero con esto a la realidad de miles de niños discapacitados y sus luchas loables por vivir dignamente con ayuda de los centros de rehabilitación y el cariño y aporte de sus familias y el prójimo. Hago referencia a la incómoda verdad de nuestra naturaleza egoísta como chilenos. Durante 27 horas, un séquito de personalidades públicas monta un show de características vulgarmente sensibilizantes, porque los chilenos lamentablemente respondemos a esa clase de estímulos y no a otros. Amamos la teleserie que nos hace llorar, y la recordamos por siempre. La Teletón es como es porque los chilenos obligamos a que sea así. Somos una idiosincracia muy autocentrada y cosechamos lo que sembramos.


2. Don Mario Soprano. De hecho, hoy comentaba con mi chica que la estructura jerárquica de laTeletón es muy masona. Cada vez más, Don Francisco adquiere más influencia y trascendencia. Las mismas personas lo ven como el "gran arquitecto" de todo un movimiento solidario que paraliza y a la vez mueve a todo un país. Ni el Gobierno es capaz de hacer eso. Si mañana Don Francisco se lanza a la presidencia, ganaría por goleada. Siempre he pensado que cuando una persona concentra tanto poder, hay que aislarla como sea de la sociedad civil.


3. Refritos. Todos los rostros de la TV se reúnen en torno a una jornada solidaria. Pero lo que yo en realidad veo es una plataforma incomparable para que estrellas desaparecidas de la opinión pública reaparezcan, algunos laven su imagen frente a las audiencias y otros se consagren como iconos de ciertas tendencias. Katy Kowalezko siempre fue rica, pero no fue hasta que bailó en la Teletón que alcanzó el status de megaMILF. Eso, por dar un ejemplo muy bruto. La cantidad de estrellas que han reflotado su carrera en la Teletón es incalculable. Nada vende más que una estrella solidaria.


4. Inocencia interrumpida. Esta volada es muy mía: detesto las caras de culo forzadas. Todos hemos trasnochado más de 27 horas y no andamos tan destruidos como Don Francisco o los otros. Sé que nadie es una belleza cuando no duerme, pero ese recurso sensibilizante me parece superfluo y falso. Realmente pienso que 27 horas sin dormir no es un sacrificio digno de elogio. Menos énfasis en el desvelo y más importancia a la labor que realizan en ese tiempo, es todo lo que pido. Muéstrenme lo que están haciendo esas personas, no sus ojeras.


Hay muchos más "argumentos", pero esos son los más recurrentes que vienen a mi mente. El debate es muy extenso, pues la Teletón es un evento nacional impregnado en nuestra cultura y parte esencial de ella. Es como el acto de confesión que puedes hacer sin importar qué religión o creencia tengas. Todos se sienten un poco más santos por el mero hecho de ver la Teletón. Y eso es precisamente lo que me carga.

SUPERBAD

domingo 2 de diciembre de 2007

Por suerte para esta película, el ostentoso nombre No es Otra Tonta Película Adolescente ya estaba ocupado. Así que se llama Superbad (Supermalos) o como se conoce en Chile, Supercool.


¿De qué trata esta cinta? Básicamente, de un trío de adolescentes idiotas que hablan de sexo todo el día que tratan de conseguir licor para una fiesta. Como argumento, podría ser el día normal que cualquiera de nosotros haya tenido. Y por eso, es la mejor comedia adolescente jamás realizada.

La historia se centra en Seth (Jonah Hill, Knocked Up) y Evan (Michael Cera, el mítico George Michael de Arrested Development), dos adolescentes que están en su último día de colegio y ya saben en qué universidad estudiarán el año siguiente. Ellos no han quedado en la misma universidad, y se separarán luego de pasar todo el tiempo juntos desde los 8 años. A ellos, se suma Fogell (Chistopher Mintz-Plasse, completo debutante en cine), un perfecto nerd que sí irá a la misma universidad a la que irá Evan. Fogell consigue una identificación falsa que le permitirá hacer cosas que sólo los mayores de edad pueden hacer (recuerden que en USA la mayoría de edad es a los 21)... el único detalle es que se puso como nombre
McLovin y como edad 25 años. Entretanto, Jules, la chica que a Seth le gusta, le pide que le compre alcohol con la identificación falsa, y ahí comienza todo...

A Evan le gusta una chica, Becca, desde quizás cuántos años; a ella le gusta él, pero es tan estúpido que jamás lo ha notado. Y Evan le ofrece llevarle una botella de su vodka favorito a la fiesta si es que ella va. Todo está listo, los chicos van a jugarse la última oportunidad de ligar con las chicas lindas, y el destino depende de McLovin, el hawaiiano de 25 años donante de órganos...

El resto, tienen que verlo, jeje.

¿Qué hace que
Superbad sea, en mi opinión, la mejor comedia adolescente jamás realizada?

En primer lugar, la credibilidad de sus personajes. En un comienzo podrían parecer exageradamente preocupados por los temas sexuales (Seth), pero en el colegio la gran mayoría predicábamos mucho más de lo que practicábamos. Los hombres sí hablábamos de sexo y minas todo el tiempo, y penes, tetas, culos, porno, erecciones, posiciones, mamadas, etc. No se hagan los desmemoriados ahora. Por eso, uno puede identificarse totalmente con Seth y Evan, al menos en unos cuantos rasgos de personalidad. Además, en aspecto son chicos comunes y corrientes. No hay un Freddie Prinze Jr. o un Corey Haim con problemas del corazón en esta peli, sino chicos como nosotros que hacen cosas que los chicos hacemos y ven el mundo como nosotros lo vemos. Ni más ni menos.


En segundo lugar, por su argumento simple y a la vez lleno de matices. Hay una línea central que bordea la ridiculez, pero cada pasaje de la cinta está lleno de eventos cotidianos tanto en la vida adolescente como en la amistad entre hombres. Pocas veces he tenido la oportunidad de ver una amistad como esa en cine, con tanta credibilidad y honestidad.


Y en tercer lugar, porque sus influencias se notan, y fuerte. Seth Rogen y Evan Goldberg, escritores de la obra, provienen de ser guionistas del show de Ali G y ser nominados al Emmy por ello; junto con eso, admiran a Adam Sandler, las comedias adolescentes de los 80s y al director independiente Kevin Smith. Y eso es
Superbad, el Ciudadano Kane de las películas sobre chistes de penes y culos, una amalgama perfecta entre los diálogos extensos y morbosos de Kevin Smith y la sensibilidad adolescente casi absurda de las más bizarras películas de los 80s como Porky's o La Venganza de los Nerds.

Por eso y más, Superbad es, en mi parecer, la comedia del año. Llegó a rescatar del olvido forzado por la mediocridad del género de la comedia adolescente. Nunca más el mino afeado con unos miserables lentes, o la mina irrisoriamente rica que se termina fijando en el ñoño de turno por razones incomprensibles. En Superbad las minas lindas pueden ser putísimas y ebrias, minas abstemias que no se creen el cuento de mina rica y son geniales para conversar con ellas, minas que menstrúan en tu pierna mientras bailas con ellas o minas que les calientan los hombres mayores.

Siete mil estrellas del Niño Jesús para esta peli, recomendada 100% incluso para quienes no disfrutan este tipo de humor (sé que puede resultar ofensivo para muchos, pero no sean tan graves y ríanse de lo idiotas que podíamos ser en el cole, e incluso todavía xD).


Algunos clips:

Momento Evan:


Momento Seth:


Momento Fogell:


Trailer oficial:

CLARISSA

domingo 11 de noviembre de 2007

[...] Inmersa en sus pensamientos y en una palpitante sensación de inseguridad, vagó durante algunos días, y comió y durmió gracias a un poco de dinero que tenía ahorrado. Pero esos recursos eventualmente se agotaron, y Cristina se vio enfrentada a una disyuntiva: pasar hambre y frío en la calle, o volver en silencio a su hogar, pretendiendo que nada había ocurrido, presa de la incertidumbre sobre el efecto de sus acciones en sus estrictos padres. Sacudió su cabeza, como solía hacer cuando quería despejarse de dudas, y pensó que nada de lo que estaba haciendo tendría sentido si continuaba teniendo miedo a lo que su familia diría sobre ella. Escogió la primera opción, aun sin saber a qué se enfrentaba ni lo que encontraría, pero confiada en que no era la primera persona que hacía esa travesía ni sería la última. Tal vez una dosis prudente de ingenio y sentidos en constante alerta serían la medida lógica para sobrevivir en ese mundo totalmente desconocido para su burguesa y adolescente mente.

El destino la puso pronto en un barrio complejo, repleto de delincuencia, drogas y prostitución. Las noches la encontraron hambrienta, sucia y asustada, ocultándose en las sombras y mimetizándose en la pobreza. Repensó en numerosas ocasiones el regresar al cálido y seguro hogar, pero descubrió que su voluntad era bastante superior a las expectativas que ella tenía de sí misma. Y dedujo también que si había sido capaz de mantener su postura en base a argumentos racionales y no a un falso orgullo que jamás la había acompañado cuando podría haberle dado alguna clase de uso, estaba en sus manos gestionar una estrategia para conseguir comida y abrigo.

Al cabo de un par de semanas, aprendió que los restoranes botan bolsas repletas de comida en buen estado, y que si era capaz de obviar el detalle de que efectivamente estaría comiendo desde la basura, podría mantenerse bastante bien mientras no la descubriesen. Y al mismo tiempo, comprendió que los callejones no son lugares tan inmundos para dormir si era capaz de aislarse muy bien del mundo con cartones y suficientes cobijas y trapos. Probablemente no era un proyecto de vida deslumbrante y envidiable, pero era suyo, y cada evento que constituía sus apacibles días había nacido de una decisión propia. No obstante, todavía necesitaba satisfacer algunas necesidades básicas que por el momento resolvía de maneras muy distantes a un sentido general de dignidad, como el aseo personal y sus asuntos femeninos. Motivada por la vergüenza que aquello le producía, Cristina recorrió el barrio en busca de soluciones, y llegó a un pequeño pasadizo, cerca del límite de ese vecindario y el siguiente, el cual era mucho más peligroso. Incluso ella, que sólo leía en los periódicos lo que concernía a espectáculos y resolvía los crucigramas, sabía que pocos en sano juicio se internaban allí y salían intactos. En el estrecho callejón encontró una pequeña y oxidada puerta, que conducía a un sencillo y antiguo apartamento...

La muchacha, que parpadeaba bastante menos que el resto de las personas que conocía y detestaba sus tobillos, no sólo era una mujer temperamental, insegura, paranoica, compulsiva y maníaca. Una característica que la definía tan bien como aquellas, es que era una chica muy curiosa. Simplemente no resistía el llamado de lo desconocido, incluso si eso significaba una posterior reprimenda o caer rodando por una colina. Le tomó escasos segundos decidir abrir la vetusta puerta y caminar en puntas por el suelo de madera, que pese a sus precauciones crujía como si caminase sobre cientos de caracoles. La suave voz de una mujer joven que tenía extraño acento extranjero la detuvo con violencia; Cristina trataba de contener la respiración y mantener la incómoda pose en que había quedado congelada por el temor a ser descubierta, y sintió pánico al escuchar los pasos de alguien que se acercaba al pasillo que recorría. Cuando oyó pasos que también se aproximaban por detrás, sintió la urgencia de desaparecer en una nube de humo, o en su defecto, orinar. Siempre que se ponía muy nerviosa, tenía que orinar; de lo contrario, su vejiga se haría notar en cada cosa que la rubia muchacha hiciese durante esos minutos, y la tortura sería descomunal. Y como la chica no era precisamente una amazona entrenada en defensa personal y dar grandes saltos de huida, cuando una arrastrada y hostil voz de hombre preguntó quién era y qué hacía allí, Cristina simplemente gritó y cayó de rodillas al suelo, sintiendo que el aire de la habitación era succionado abruptamente y perdiendo el conocimiento. [...]

Re-Bienvenida

sábado 10 de noviembre de 2007

Bueeno, luego de largo tiempo sin actualizar este espacio, el que espero mejorar durante los días venideros para hacerlo bastante más "acogedor", comienzo hoy una historia nueva. No es un proyecto que haya estado preparando con mucha antelación. La verdad, me ha tomado por sorpresa y ha sido una muy grata que me tiene bastante entusiasmado.

No quiero adelantar muchos detalles sobre el género en que podría clasificarse esto, la naturaleza de los personajes ni la cronología de la historia. Algunos elementos serán explicados en su momento, otros se harán evidentes y los restantes no tendrán ninguna importancia. A quienes leen este blog, espero que disfruten con lo que leerán, hagan sus críticas y propuestas sin pudor ni moderación, y pasen seguido por aquí!

La historia no tiene nombre. La verdad, creo que es lo de menos. Y dicho eso, que las palabras hablen por sí solas. Qué estúpido se lee eso xD

CRISTINA

No eran pocas las manías con las que Cristina cargaba cada mañana. Sumadas a las que aparecían en ella por la tarde, seguramente alguien podría definirla como una mujer neurótica. Tal vez por ello, la rubia joven veía manchas en todo trozo de tela, gérmenes en los asientos y cubiertos de los restoranes, sentía que cada día que pasaba el oxígeno se iba acabando en la atmósfera o se duchaba al menos cuatro veces en un día nublado, y todos en su variopinta familia estaban bastante acostumbrados a esas conductas, casi al punto de parecerles normales. No obstante, la tímida muchacha estaba lejos del parámetro normal de la sociedad en que estaba inserta, que de por sí era bastante excéntrica.

Cristina pertenecía a una de las familias más acaudaladas de su ciudad, y su riqueza sólo era superada por su influencia, poder y tradición histórica y social. La chica no tenía nada de eso en su personalidad, por más que lo llevase en la sangre. De aspecto desaliñado y actitud abstraida, solía caminar por las calles repitiéndose en voz baja lo que debía hacer unos minutos después para no olvidarlo y jugando con una moneda entre sus dedos, pasándola rápidamente desde pulgar a meñique, cambiando el ritmo y la lógica del leve salto del redondo trozo de bronce de forma experta y envidiable. Poco sabía ella que, varios años en el futuro, sus contemporáneos del colegio dirían que esa actitud asocial la convertía en una de las chicas más codiciadas de la alta sociedad, cosa que si hubiese sabido en el momento correcto, la habría avergonzado y enfurecido hasta el punto de perder la respiración. Porque la despistada rubia tenía un temperamento difícil, y podía perder el control fácilmente con las más sencillas e inverosímiles provocaciones. E incluso sin mediar confrontación alguna.

Una mañana de lunes, la paranoica joven rindió las pruebas de admisión para la universidad de la ciudad, una de las más prestigiosas de su país. Todos los ojos de su parentela estaban puestos en su desempeño, pues se esperaba que la menor de tres hijos estuviese no sólo a la altura de sus exitosos hermanos mayores, sino que continuase el legado intelectual e histórico de su linaje siguiendo una carrera en medicina, leyes o negocios, como su padre. Cristina y el lápiz grafito que ese día la acompañó, sin embargo, conocían una verdad diferente. Ella no sabía bien qué quería hacer con su vida, estaba nerviosa y asustada de la posibilidad de defraudar a su familia y además comenzaba a invadirla la idea de que la sala estaba llena de gérmenes y hongos diminutos. Cada vez que pintaba un círculo en la hoja de respuestas sentía como el aire conducía los impíos susurros de miles de bacterias cínicas y furtivas, que esperaban un momento de descuido de la neurótica rubia para invadir su piel y no abandonarla jamás. Era imperativo que ella no perdiese de vista la ventana, porque ese era el lugar por donde se acercarían sus peores enemigos. Pronto, nada de eso importó. El tiempo de los exámenes expiró, y envolviendo su delgado y largo cuello con una gruesa bufanda de lana de alpaca, regresó a casa sin saber qué decir para explicar su rotundo fracaso, pero aliviada porque los gérmenes invasores no lograron saborear la victoria gracias a su excelente vigilancia.

Nunca había tenido Cristina tantos ceños fruncidos frente a su cándido rostro al mismo tiempo. Los argumentos parecían desvanecerse entre sus labios en forma de rodajas de naranja cada vez que miraba los ojos decepcionados de su espigado y robusto padre. La muchacha no recordaba haberlo visto tan alto como ese día. Comenzó a observar su sombra, y la forma en que las ondulaciones de la cortina al compás del viento hacían que la figura de su padre se agitase como una vulgar gelatina. Vinieron a su memoria numerosas películas de terror que había visto en su niñez, y pronto posó su mente en los dibujos animados que tanto le gustaban. Sonrió involuntariamente por algunos minutos, y cuando comenzó a hilar las pocas ideas que captó del sermón que su familia le gritó de forma ofensiva y resentida, una profunda sensación de incomprensión y vacío cubrió su rostro de seriedad, por el resto de ese día y bastantes otros de esa temporada.

Las manías y el temperamento oscilante no eran lo único que caracterizaba a la desorientada joven de largo y liso cabello rubio y fríos ojos pardos. Incluso antes de descubrir el rock, los cigarrillos mentolados, la cerveza negra o la literatura de drama y misterio, Cristina sabía que nada tenía en común con quienes compartían sus espacios y debían brindarle afecto por responsabilidad, costumbre y obligación. Cada intento por encajar en el sistema que sus parientes habían construido y perpetuado durante décadas había concluido en llanto desconsolado y en miradas despreciativas por parte de sus padres y hermanos. Por algunos años, hizo todo lo que rondó su imaginación para pertenecer al sitio donde nació y creció, pero sentía que mientras más se esforzaba por callar la voz que en su interior reclamaba libertad, más retardaba su maduración y comprensión del mundo, anhelo que la desvelaba con frecuencia y agobiaba su corazón. Supo de pronto que, tal vez, el problema no estaba en ella, sino en que intentaba crecer y ser feliz en el lugar incorrecto; mientras siguiese tratando de complacer a sus padres no tendría control sobre su propia vida. Abandonó la enorme casa familiar una calurosa tarde de domingo, con una pequeña mochila a cuestas y el firme deseo de ser libre y conocer aquello que estaba más allá de lo que su sistema social admitía. [...]